Tus clientes reservan solos.
A cualquier hora, desde tu ficha de Google, tu Instagram o tu web. Sin descargar nada y sin crear cuenta. Y sin comisión por comensal.



Sin instalar nada en el local: el cliente reserva desde un enlace y tu equipo trabaja desde el móvil.
A cualquier hora, desde tu ficha de Google, tu Instagram o tu web. Sin descargar nada y sin crear cuenta. Y sin comisión por comensal.

Quién llega, quién falta y qué mesa queda libre. Una reserva por teléfono, en tres toques.

¿Se acabaron las croquetas? Un toque y dejan de salir en la web en segundos.

Me das la foto de la carta y la libreta de reservas. Yo lo paso a limpio; tú das el visto bueno. Nada se publica sin ti.
¿Lo dejas a medias? Sigues otro día donde lo dejaste.

Pagar comisión por clientes que ya eran tuyos.
Lo que reservan desde tu web, tu Instagram, tu ficha de Google o por teléfono es tuyo. Sin peaje.
El teléfono sonando en pleno servicio.
El cliente reserva solo desde el enlace. Y si llama, lo apuntas en tres toques con los huecos libres a la vista.
Mesas vacías de gente que no avisó.
El día antes le pido que confirme por WhatsApp o email. Si no puede venir, lo dice con un toque, libero la mesa y aviso al primero de la lista de espera.
Buscamos los primeros 15 restaurantes de la isla. Tres meses gratis y sin tarjeta. Te ayudamos a montarlo y lo mejoramos contigo.
Te mando un enlace al correo y empiezas. Sin contraseñas, sin tarjeta y sin instalar nada en el local.
Gratis durante el piloto. Sin tarjeta.
Sin contraseñas: te mando un enlace al correo y entras con un toque, desde aquí o desde el móvil.
8 pasos · unos 18 minutosTu local, carta, sala, horarios, reservas y avisos.